Más de 12 años recorridos en la industria.
Si tengo que empezar por algún lado, arranco por lo que más me enorgullece: el recorrido. Mi primer trabajo fue en una fábrica de zapatos, rodeado de hormas y punteras. Después vino el comercio exterior, en una empresa que exportaba menudencias a Asia. Y más tarde llegó el turno del acero inoxidable. Rubros que no se parecen en nada, y desde esos inicios no paré de aprender.
Los últimos 15 años los hice —y los sigo haciendo— en FAMIQ, una empresa que me dio la posibilidad de crecer de verdad: empecé en créditos y cobranzas, pasé a desarrollo de negocios y marketing, y terminé cofundando una empresa desde cero.
En 2020 nació Homeinox, para acercar el acero inoxidable al hogar. La llevé adelante desde la estrategia de marca, el desarrollo comercial y el marketing digital, hasta consolidarla. Hoy el proyecto cumplió su objetivo y forma parte de la cartera de FAMIQ, la empresa madre que lo bancó desde el primer día. Ese camino —de la planta a la mesa de decisiones— es lo que me da hoy una mirada integral del negocio.
Si algo aprendí en todo esto es que los resultados sostenibles se construyen con equipos claros y comprometidos, donde la confianza y el respeto son la base de todo.
























